No es sabio el que sabe donde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca. Si de veras llegásemos a poder comprender, ya no podríamos juzgar. Los sueños no tienen ni atardecer ni amanecer... no conocen estaciones y no siguen direcciones...
Simplemente existen y se resisten... Este pueblo para vivir en el es un encanto. Muchas gracias Rafael y Angeles por vuestras palabras, un abrazo y que paseis un bonito dia