El primer síntoma de que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo. No permitas que la gente te aparte de tu verdad y de tu forma singular de ser feliz. ¿Sabes cuando hace mucho frío y te paras en un rayito de sol?
Pues hay personas que son como ese rayito de sol y siempre estarías ahí con ellos. Cuando se quiere saber una cosa, lo mejor que se puede hacer es preguntarla. Hay dos tipos de agotamiento, uno se quita con descanso y el otro se quita con paz.