Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes. Somos libres de tomar decisiones, pero también prisioneros de las consecuencias. Con el tiempo te das cuenta que la vida es para equivocarse, que el amor está para curarte y que sólo los que te quieren van a quedarse.. En la prosperidad nuestros amigos nos conocen, en la adversidad los conocemos a ellos. La vida es un viaje, y si no quieres perderte, tienes que recordar de dónde viniste.