A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas, y entonces hay que saberse decidir por las más hermosas. Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido. Muchas veces vivimos en el miedo, y así es como no vivimos. Dice el dicho que cada cabeza es un mundo, recuérdalo siempre. Ningún amigo como un hermano; ningún enemigo como un hermano.