Caprichos de la atmósfera, PEDRO MARTINEZ

(23 de Febrero de 2021)
Necesitamos gente que se atreva a compartir su talento, a reír, a crear y a sembrar belleza en el mundo. Porque hoy el escenario del mundo está lleno de guerra, muerte y destrucción.
En una pequeña habitación de techos bajos, donde el frío de los Andes se cuela por las rendijas, dos jóvenes tejían un futuro. No usaban lana, sino palabras. Se llamaban Mateo y Elena. Ella tenía las manos ásperas de lavar ropa ajena y él los ojos cansados de buscar un mañana que no llegaba. Entre ellos, una pequeña de pocos meses dormía ajena a la precariedad, envuelta en el aroma a café y esperanza.
—Será solo un año, Elena —decía él—. Ahorraré cada céntimo. Cuando vuelva, montaremos la tienda...
En Hungría existió una pareja de enamorados
La chica llamada Gizella de 18 años y el chico llamado Alexander de 20, se amaban muchísimo y querían casarse, pero la familia de la chica se mudaria a otro país, de modo que esto impedía el casamiento de la pareja.
Una noche decidieron huir juntos, pero Gizella padecía una enfermedad del corazón, por eso sus padres querían llevarsela para que la atendieran los mejores doctores, sin embargo ella prefirió huir con su amado
Eran muy Felices juntos, pero...
Hay épocas de la vida que son como tormentas. Podemos tratar de resistir, luchar, rebelarnos... Pero al final la solución más sensata es esperar a que pasen.
Cada uno pinta el marco de su propia vida, con los colores de las propias decisiones.