Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá flores ni frutos. Existen dos causas que generan todas las confusiones: No decir lo que pensamos y no hacer lo que decimos.
Cuando decimos lo que pensamos y hacemos lo que decimos, nos volvemos dignos de confianza. Cuando a las gentes les faltan músculos en los brazos, les sobran en la lengua. Algo que parece fácil en la teoría, pero que se vuelve complicado en la práctica. Perdonase a uno mismo, porque se hace lo que se puede nadie es perfecto en este mundo.. Nunca desistas, generalmente la última llave es la que abre la puerta.