Durante décadas, millones de personas llevaron en el brazo una pequeña marca que contaba una historia inmensa.
Era la cicatriz de la vacuna contra la viruela.
Para muchos, esa señal redonda en la piel parece solo un recuerdo médico de otra época. Pero detrás de ella hubo una de las campañas sanitarias más importantes de la humanidad: la lucha contra una enfermedad que durante siglos dejó familias rotas, rostros marcados y ciudades enteras viviendo con miedo.
La vacuna contra...