Carretera del pueblo, PEDRO MARTINEZ

(3 de Marzo de 2020)
Despertar es algo más que abrir los ojos, es sonreír a la Vida y decir:
GRACIAS por este hermoso día.
En las colinas verdes de la Toscana, donde las ovejas aún caminan solas por los senderos y el pan se hornea sin prisa, vivía Sandro, un anciano pastor con las manos curtidas y la espalda encorvada.
Nadie sabía cuántos años tenía. Decía que había nacido el día que murió su padre. Y que no había aprendido a leer porque “las ovejas no mandaban cartas”.
Vivía solo, en una casa de piedra que él mismo reparaba con lo que encontraba en el bosque. No tenía televisión, ni radio, ni teléfono. Solo una libreta...
Queremos ser más felices que los demás, y eso es dificilísimo, porque siempre les imaginamos mucho más felices de lo que son en realidad.
Y de pronto, casi sin darnos cuenta, se va acabando otro año. Uno que nos enseñó que soltar también es una forma de amar, que no todo lo que se va estaba hecho para quedarse, y que a veces el silencio responde más que cualquier conversación.
Deberíamos usar el pasado como trampolín y no como sofá.