Floridos los Almendros y Nieve al fondo, PEDRO MARTINEZ

(11 de Febrero de 2020)
El que escucha a las serpientes, tarde o temprano termina envenenado.
¿PARA QUÉ SIRVEN LOS CUÑADOS?

Un hombre se sintió mal en la calle, cayó al suelo y fue llevado a un Hospital Católico administrado por Monjas, en donde lo operaron del corazón.
Cuando despertó, a su lado estaba la Monja Tesorera del hospital, quien le dijo:
- Su cirugía fue un éxito, sin embargo hay un asunto que hay que determinar.
- ¿Tiene usted seguro médico?
- No Hermana.
- ¿Tiene tarjeta de crédito?
- No Hermana.
- ¿Puede usted pagar en efectivo?...
Quién no lucha por lo que quiere, pierde lo que podría tener..
La belleza es como un libro, no puede ser juzgado sólo por sus tapas.
No hay peor pecado que provocar lágrimas en una cara que nos ha regalado sus mejores sonrisas..