PEDRO MARTINEZ (Granada)

Vista dela sierra desde carretera Alamedilla
Foto enviada por sensi

Aunque viajamos por todo el mundo para encontrar lo bello, debemos llevarlo con nosotros o no lo encontraremos.
EL COFRE QUE NO SE LLENABA

En la aldea de Tsukihara vivía un comerciante llamado Noboru, famoso por su ambición. Había heredado una pequeña tienda de su padre, pero nunca estaba satisfecho. Cada año compraba más tierras, más mercancías, más animales de carga. Aun así, siempre murmuraba:
—No es suficiente.
Un día, escuchó que en el templo cercano el maestro Enso enseñaba cómo alcanzar la verdadera abundancia. Intrigado, subió la colina con paso altivo.
—Maestro —dijo inclinándose apenas—, he ... (ver texto completo)
EL RÍO QUE NO SE DEJA ATRAPAR

En el pueblo de Minato, el río era a la vez bendición y amenaza. Sus aguas regaban los campos, pero cada primavera, cuando la nieve de las montañas se derretía, el cauce crecía con furia y destruía los cultivos cercanos.
Un año, tras una crecida especialmente fuerte, los aldeanos se reunieron en la plaza. Estaban cansados de perderlo todo. Un campesino llamado Riku golpeó la mesa y dijo:
— ¡Construyamos muros más altos! ¡Encadenemos al río para que no vuelva a salirse!
Muchos ... (ver texto completo)
SEGUIRÉ SIENDO TU CABALLO

La primera vez que Noah, de cinco años, se acercó al establo, no quiso bajarse del coche. Llevaba gorrito de lana hasta las cejas y el ceño fruncido. No hablaba mucho desde que su madre se había ido. Su padre lo miró desde el asiento del conductor, con ese gesto triste que tienen los hombres cuando no saben cómo ayudar.
—Solo mira un rato, hijo. Si no te gusta, nos vamos.
Desde el interior del corral, un caballo anciano observaba. Era un percherón de pelo grisáceo y ... (ver texto completo)