Cuentan en África occidental que Anansi, el sabio tejedor,
ayudó a su aldea durante una gran sequía.
Cada día traía agua.
Cada día conseguía alimento.
Cada día resolvía problemas que no eran suyos.
Al principio, el pueblo lo honraba.
Luego, lo esperaba.
Después, lo exigía.
Cuando Anansi enfermó y no pudo salir de su choza, nadie preguntó por su salud.
Solo preguntaron: ... (ver texto completo)
ayudó a su aldea durante una gran sequía.
Cada día traía agua.
Cada día conseguía alimento.
Cada día resolvía problemas que no eran suyos.
Al principio, el pueblo lo honraba.
Luego, lo esperaba.
Después, lo exigía.
Cuando Anansi enfermó y no pudo salir de su choza, nadie preguntó por su salud.
Solo preguntaron: ... (ver texto completo)
