¿Y tú qué quieres ser de mayor?
—Sombra.
La profesora se detuvo.
Estaba acostumbrada a escuchar respuestas como futbolista, astronauta, doctora o youtuber. Pero eso… jamás lo había oído.
— ¿Sombra? ¿Y por qué?
—Porque la sombra siempre acompaña. No habla. No molesta. Pero nunca te deja solo.
El niño se llamaba Nael, tenía ocho años y unos ojos oscuros que parecían saber más de lo que decían.
Era nuevo en la escuela. Venía de otro país. Su madre trabajaba limpiando casas por horas y su padre, ... (ver texto completo)
—Sombra.
La profesora se detuvo.
Estaba acostumbrada a escuchar respuestas como futbolista, astronauta, doctora o youtuber. Pero eso… jamás lo había oído.
— ¿Sombra? ¿Y por qué?
—Porque la sombra siempre acompaña. No habla. No molesta. Pero nunca te deja solo.
El niño se llamaba Nael, tenía ocho años y unos ojos oscuros que parecían saber más de lo que decían.
Era nuevo en la escuela. Venía de otro país. Su madre trabajaba limpiando casas por horas y su padre, ... (ver texto completo)
