Dos cosas nos salvan en la vida: el amor y la risa. Si tienes uno, está bien. Si tienes ambos, eres invencible..
De nada sirve conocer personas inteligentes, brillantes o simpáticas, si luego en el momento que necesitas nunca están.
La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.