PEDRO MARTINEZ (Granada)

La luna quiere el mencal
Foto enviada por JOSE MANUEL VALLE VILCHEZ

Las bromas son como la sal: se deben usar con gran precaución.
Sucedió una vez, en un lejano país, que el rey de aquellas tierras cayó de su caballo y se lastimó severamente. Tan grave fue la lesión que perdió para siempre el uso de las piernas y se vio obligado a andar, desde entonces, con muletas.
Era un rey joven y arrogante y se sentía disminuido frente a sus súbditos. No podía tolerarlo:
—Si no puedo ser como ellos –se dijo–, haré que ellos sean como yo.
Acto seguido ordenó, bajo pena de muerte, que nadie debía volver a caminar sin muletas ... (ver texto completo)
El mejor gobierno es el que desea hacer feliz al pueblo y sabe cómo lograrlo.
A veces no sabemos de que va la vida, nadie lo sabe. Pero sospecho que los que más sonríen, son los que más ventaja nos llevan.
En una ocasión, un león se acercó a un lago de aguas cristalinas para calmar su sed. Al acercarse vio su rostro reflejado y pensó:—Oh!, este lago debe de ser de ese león, ¡debo tener mucho cuidado con él! Atemorizado, de retiró de las aguas. Pero tenía tanta sed, que regresó nuevamente. Aunque, ¡Ahí estaba otra vez "el león"! ¿Qué hacer? La sed lo devoraba y no había otro lugar cercano. Retrocedió. Unos minutos después volvió a intentarlo y al ver de nuevo "al león", abrió sus fauces amenazadoramente, ... (ver texto completo)
La vida es impredecible; a veces las cosas no salen como quisiéramos, pero aún así, la vida sigue y nos trae sorpresas todos los días, buenas o malas. Por eso mejor disfruta cada bello momento que te da la vida...
En algún momento... Alguien me ha arrancado lágrimas, más nunca consiguió borrar mi sonrisa. Alguien me rompió el corazón, más no consiguió partirme el alma. Alguien me ha robado una que otra ilusión, más nunca he perdido mis sueños. Podrá la vida, al paso de los años poner arrugas en mi cara, pero tampoco ella nunca conseguirá envejecer mi corazón.
SANTILIN (AMOR A LA NATURALEZA)

Santilin es un osito muy inteligente, bueno y respetuoso. Todos lo quieren mucho, y sus amiguitos disfrutan jugando con él porque es muy divertido.

Le gusta dar largos paseos con su compañero, el elefantito. Después de la merienda se reúnen y emprenden una larga caminata charlando y saludando a las mariposas que revolotean coquetas, desplegando sus coloridas alitas.

Siempre está atento a los juegos de los otros animalitos. Con mucha paciencia trata de enseñarles ... (ver texto completo)
Si quieres miel no des puntapiés sobre la colmena.