Un día, al despertarme temprano por la mañana, en plena
naturaleza, me di cuenta de algo sorprendente. Varias decenas de hormigas habían caído en una botella de
agua de cinco litros, que había quedado abierta la
noche anterior. Se agitaban caóticamente en el agua transparente, como si cada una luchara por su supervivencia.
Al principio, pensé que se estaban ahogando unas a otras, intentando salvarse a costa de la muerte de las demás.
Esa idea me repugnó y me alejé, decidiendo no intervenir.
Sin
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