PEDRO MARTINEZ (Granada)

Cielo rojo sobre el Mencal
Foto enviada por sensi

LA MADERA DE SÁNDALO

Un hombre al que habían hablado maravillas de un exótico árbol, el sándalo, del que emanaba un perfume muy especial, estaba tan obsesionado con poseer un trozo de esta madera que empezó a ponerse en contacto con todos sus amigos. El primero al que consultó fue a su maestro, un hombre a quien tenía en alta consideración y cuya sabiduría siempre le había admirado. Este no le dio ninguna orientación sobre dónde podía conseguir lo que buscaba, pero a cambio le regaló un lápiz. ... (ver texto completo)
No vale la pena vivir para ganar, vale la pena vivir para seguir tu conciencia.
Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.
Busca paz para tu mente y encontrarás salud para tu cuerpo.
Somos todos tan limitados, que creemos siempre tener razón.
La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Sábado!
SI YO TUVIERA

Érase una vez un hombre que caminaba por la orilla del mar a la luz de la luna y, en lugar de disfrutar de la agradable noche, de la paz del momento, de la inmensa belleza del cielo estrellado, iba todo el rato pensando en las cosas que no poseía: «Si tuviera un coche nuevo, sería muy feliz »; «ojalá pudiera comprarme una gran casa, con todo tipo de lujos»; « ¿qué sería de mi vida si, por fin, consiguiera ese trabajo con el que siempre he soñado?»; «mi vida sería el colmo de la plenitud ... (ver texto completo)
Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.
Una sonrisa puede convertirse en el mejor regalo de tu vida.
El mejor día?... Hoy
El mayor obstáculo?.. El miedo
Lo más fácil?... Equivocarte
El mayor error?... Renunciar.
La raíz de todos los males?... El egoísmo.
La primera necesidad?... Comunicarse.
Es triste pensar que la naturaleza habla y que la humanidad no la escucha.
Pensar es sencillo, actuar complicado y poner en marcha los pensamientos lo más difícil de todo.
Si no luchas por lo que quieres, no te lamentes por lo que pierdes.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.