Dicen que cuando alguien desea algo con toda su alma, ese algo se hace realidad. Manuel vendió todos los pastelillos y fue por más. Así pasaba todos los días, más y más vendía. Como su madre no hacía tiempo a cocinar tantas tandas, el niño aprovechaba el resto del día par ayudar en la cosecha a sus hermanos.
Los ingresos de la familia comenzaron de a poquito a aumentar. El niño no se daba por vencido, tal vez no pudiese hacer nada por ver caer nieve, pero sí por ayudar a su familia.
Una mañana, ... (ver texto completo)
Los ingresos de la familia comenzaron de a poquito a aumentar. El niño no se daba por vencido, tal vez no pudiese hacer nada por ver caer nieve, pero sí por ayudar a su familia.
Una mañana, ... (ver texto completo)
De repente, divisó un sector de ropa de lana, estaba un poco escondido pues en aquella zona nadie compraba ropa tan abrigada. – ¿Puedo elegir algunos gorros y algunos guantes? – Preguntó tímidamente el niño.
– Mirá justo lo que vas a elegir criatura. Nadie quiere eso, lleva en mi tienda varios años ¿Para qué quieres ropa abrigada?
– Si se lo digo, no lo entendería – contestó Manuel ¿Puedo tomar esa ropa señor puedo? – Insistió ansioso el niño.
– Si es lo que quieres…. Tómala toda, hay suficiente ... (ver texto completo)
– Mirá justo lo que vas a elegir criatura. Nadie quiere eso, lleva en mi tienda varios años ¿Para qué quieres ropa abrigada?
– Si se lo digo, no lo entendería – contestó Manuel ¿Puedo tomar esa ropa señor puedo? – Insistió ansioso el niño.
– Si es lo que quieres…. Tómala toda, hay suficiente ... (ver texto completo)