Podría vivir enojada con la vida, por lo que me ha tocado vivir, pero vivir así... ¿es acaso vivir? Yo decidí aceptar lo que no puedo cambiar.
Y a la vida le agradezco por cada lección y por todo lo bueno.
Hay algo que Dios ha hecho mal. A todo le puso límites menos a la tontería.
La sociedad está bien ordenada cuando los ciudadanos obedecen a los magistrados, y los magistrados a las leyes.