Hola Juan A. Ya se han pasado las fiestas ha venido mucha gente y ya se han ido muchos sobretodo los jóvenes. un abrazo
Buenas tardes, ya han terminado las fiesta, pero supongo que quedara visitantes. En fin yo no he podido ir. Ganas tengo, pero el destino es caprichos, y te maneja a su antojo. Espero estar pronto por el pueblo. Saludos para todos y todas.
La clave no es aprender de los niños, sino no olvidar que lo fuimos
Solo se vive una vez. Pero si lo haces bien, una vez es suficiente.
El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad.
La vida es tan incierta que la felicidad debe aprovecharse en el momento en que se presenta.
Todos tenemos dentro una reserva de fuerza insospechada, que emerge cuando la vida nos pone a prueba.
Cuenta una leyenda oriental que las personas destinadas a conocerse están conectadas por un hilo rojo. Este hilo nunca desaparece y permanece constantemente atado a sus dedos, a pesar del tiempo y la distancia.
No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa el tiempo que pases sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo: el hilo se estirará hasta el infinito pero nunca se romperá. Su dueño es el destino.
Feliz fin de semana, ahora toca descansar, hasta mañana un abrazo.
Buenas noches Antonia feliz descanso... Un abrazo en la distancia
Hola Sensi

Yo también prefiero esto que al frio. solo falta que llueva y así perfecto.

Feliz viernes y buen fin de semana.

Besos

María (M. de Ebro
María buen fin de semana y que llueva pero que no llegue el frío. Buenas noches... Un abrazo. 0
Feliz fin de semana, ahora toca descansar, hasta mañana un abrazo.
Hola Antonia

Pasa buen fin de semana.

Besos

María (M. de Ebro)
Buenas noches Maria, feliz fin de semana, que tengas un buen descanso un abrazo.
Hola Antonia

Pasa buen fin de semana.

Besos

María (M. de Ebro)
Hola Sensi

Yo también prefiero esto que al frio. solo falta que llueva y así perfecto.

Feliz viernes y buen fin de semana.

Besos

María (M. de Ebro
"Un viejo Maestro le pidió a un joven triste que colocase una mano llena de sal en un vaso de agua y lo bebiese.
- Qué gusto tiene? - le preguntó el Maestro.
- Horrible - dijo el joven sin pensar dos veces.
El Maestro sonrió y le pidió al joven que agarrase con la otra mano llena de sal y llevase al lago. Los dos caminaron en silencio, y cuando llegaron, el maestro pidió al joven que tirase la sal en el lago. Entonces el joven hizo lo que el maestro le dijo
Luego el viejo le dijo:
- Bebe un ... (ver texto completo)