La virtud de la ruta menos transitada
Paulo Coelho
Mi antiguo molino, en la pequeña aldea de los Pirineos, tiene una hilera de árboles que lo separa de la hacienda cercana. Un día apareció el vecino. Tendría unos setenta años. Lo veía trabajar con su mujer en la labranza, y me decía que ya era hora de que descansaran.
El vecino, muy amable, dijo que las hojas secas de mis arboles caían en su tejado, y que yo tenía que talarlos.
Me quedé muy sorprendido: ¿cómo es posible que una persona que ... (ver texto completo)
La experiencia es una buena escuela, pero la matrícula es muy cara.
No busques en el interior de los demás lo malo para juzgarlo, mejor busca lo bueno para valorarlo.
No dejes puertas medio abiertas. Por ellas solo entran medias verdades y felicidad a medias.
No podemos olvidar los errores, pero de cada lección nos llenamos de sabiduría.
Hasta mañana Sensi, dulces sueños un abrazo.
EL PERRO DE PELEA

Una familia adoptó varios perros cuando eran cachorros y, durante su crianza, se dieron cuenta de que uno destacaba por encima de los demás. Decidieron alimentarlo bien y adiestrarlo para que espantara a los animales salvajes que merodeaban por los alrededores de la casa. El animal creció y se hizo fuerte, y cumplió su labor de mantener alejadas a las peores bestias que podáis imaginar a cambio de sentirse cada vez más agobiado. Un día, al ver cómo se acercaban de nuevo animales, ... (ver texto completo)
El interés es la rueda principal de la máquina del mundo.
Vivir sigue siendo un arte que cada uno debe aprender, y que nadie puede enseñar.
Si tu lámpara brilla más que las otras, sé feliz, pero nunca apagues la luz de los demás para hacer brillar la tuya..
Para quien sabe esperar siempre hay una llegada maravillosa, las cosas buenas tienen el paso lento.
Bendecida noche Sensi, dulces sueños, un abrazo
VANIDAD

Había una vez un hombre excepcionalmente vanidoso, tan presumido y arrogante era, que aun en las cosas más simples quería llamar la atención de todos. Una mañana se encontró casualmente con un joven que paseaba por el campo y se puso a hablar con él. Al poco tiempo de estar conversando, el hombre le dijo dispuesto a satisfacer su ego: « ¿Sabes, joven? Tengo un tambor tan enorme que su sonido se puede escuchar a más de mil kilómetros.
El joven paseante, sin apenas inmutarse, lo miró desafiante ... (ver texto completo)
Lo bonito de la vida es que sigue, da revancha, oportunidades y te sorprende en esos días oscuros.
Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces.