Cuenta la leyenda que Orfeo, el más grande músico que jamás haya existido, poseía un talento tan sublime que incluso las
piedras y los
árboles se conmovían con el sonido de su lira. Sin embargo, su
historia estuvo marcada por la tristeza, pues perdió a su amada Eurídice y, tras un fallido intento de traerla de regreso del Inframundo, vagó por la tierra sumido en el dolor.
Los dioses lo observaron con compasión, pero el destino quiso que su viaje terminara trágicamente. Su canto, antes lleno de amor
... (ver texto completo)