Hace ya muchos años, por un soleado mes de Julio, sorté la hoz en un cortijo y me fuí de ahí, como muchos otros para buscarme la vida.
Nunca perdí el contacto con el
Pueblo, pues para mí, el poder pasar unos días en
Montillana, respirando ese aire, y recibiendo esa luz tan clara -aunque solo sea unos días al año-, ha sido algo que se me ha hecho imprecindible en mi ya larga vida.
Por eso, un poco triste, porque estas
Navidades no ire a mi pueblo, a todo el que entre en esta página, sea de la
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