Que buenos los hornazos, los nochebuenos y los panes que nos hacía julian el padre, hace cincuenta años, desde aquí, en
cataluña, aún los recuerdo, y my agradecimiento será eterno, porque nos fiaba muchas veces desde el
invierno hasta el
verano.
estas gracias para sus hijos y sus nietos, que creo que algunos siguen haciendo
pan.
Un saludo a todos lod Montillaneros.