Preocupada por él, puesto que no tenia ni idea como le había ido la aventura, y lloviendo a cantaros que estaba, empece a escribirle un watsap, echandole la bulla por no avisarme de su llegada a Frailes a las horas que eran, pero justo antes de darle a enviar, aparecio su llamada en el móvil, de buena se habia librado. No hizo falta la pregunta, me explico que se habia cargado la cerradura de la puerta del cortijo, que habia vuelto a Frailes habia comprado una nueva, y que se iba otra vez a arreglarla, ... (ver texto completo)