No hay viento favorable para el hombre que no sabe hacia donde va.
El hombre juzga su éxito por lo que tiene y no por lo que ha dejado de tener para obtenerlo.
Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde.
Nosotros mismos ponemos límites al universo con las estrictas normas morales que creamos en nuestra mente.
Conquistar sin riesgo, es triunfar sin gloria.
Solamente hay un éxito: poder vivir la vida a tu gusto.
Para ganar, uno debe creer que lo merece.
Lo más importante que se aprende cuando se gana es que se puede ganar.
Suele ser más facil recuperarse de un fracaso que formarse a partir del éxito.
Los triunfadores tienen mucha suerte. Si no lo crees, pregúntale a un fracasado.
La derrota suele ser pasajera. Es la claudicación lo que la vuelve permanente.
El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar lo que se obtiene.
El éxito es ese viejo trio: habilidad, oportunidad y valentía.
Si piensas que puedes, tú puedes. Y si piensas que no puedes, tienes razón.
Para crecer hay que renunciar temporalmente a la seguridad.