Láquesis: Una de las Parcas.
Juventa: Diosa romana, protectora de la juventud.
Juno: Diosa, reina del cielo, hija de Saturno, hermana y esposa de Júpiter y protectora del matrimonio y del puerperio. Gustaba de jugar con el rayo y las tormentas, y era tan temible su cólera que hacía temblar todo el Olimpo. Para griegos y romanos personificaba la dignidad.
Jasón: Héroe griego que condujo a los Argonautas a la conquista del Vellocino de Oro.
Jano: Uno de los más antiguos dioses de la mitología romana, hijo de Saturno. Tenía la fuerza generadora de la luz, y una de sus principales misiones consistía en abrir las puertas del Sol todas las mañanas y cerrarlas por la noche. Aleccionado por los buenos consejos de su padre, arribó a Italia con una flota se dedicó a civilizar a los habitantes del país. Se le representa con dos caras.
Ícaro: Hijo de Dédalo, que huyó con éste del Laberinto de Creta; pero, por acercarse demasiado al Sol, se le despegaron las alas y cayó al mar.
Horas: Divinidades griegas, hijas de Zeus, que guardaban las puertas del cielo. Eran tres: Talo, Carpo y Auxo.
Hipocrene: Fuente que nacía en la falda del monte Helicón y estaba consagrada a las Musas.
Hipnos: Dios del sueño.
Himeneo: Dios del matrimonio
- Sólo quiero que sepas que por ti yo mataría y por tu amor sobreviviría para poderte amar.
- Que difícil es decir te amo, te quiero y te extraño cuando en realidad no lo sientes.
- He descubierto que la persona que puede explicar el amor, nunca lo ha vivido en realidad.
- Me duele quererte pues tú no sientes lo mismo, me duele que me abraces pues sé que todo es mentira, pero me duele verte con otra más de lo que me duele que estés jugando conmigo.
- Sólo recordando cuanto te amo puedo olvidar que no me correspondes.