Alábate, cesto, que venderte quiero.
Cada palo aguante su vela.
Cada mochuelo a su
olivo.
Bicho malo nunca muere.
Averígüelo Vargas.
Por bueno que sea un
caballo, necesita espuelas.
No hay forastero que venga de mala gente, ni viejo que no haya sido valiente.
No entres donde no puedas pasar fácilmente la cabeza.
Burro que lleva la carga a fuerza de palos..., malo, malo, malo.
El que no sabe por qué
camino llegará al
mar, debe buscar el
río por compañero.
Muchos vencimientos han ocasionado la consideración, y muchas victorias ha dado la temeridad.
Una sola
piedra puede desmoronar un
edificio.
La lengua maldiciente es indicio de mal corazón.
¿Quieres tener un gran imperio? Impera sobre ti mismo.
No tiene importancia que maldigamos al vecino, siempre que no nos admiremos a nosotros mismos.