Ulises en su Patria, Itaca
Ulises ya estaba en una
playa apartada de Itaca sin saberlo, pues la diosa Atenea lo había cubierto de una espesa
niebla.
Poco a poco, la diosa evaporó la niebla mientras le explicaba lo ocurrido en su isla durante su larga ausencia.
Ulises, le rogó a la diosa que no lo abandonara a su suerte y la diosa le habló con ternura:- Jamás te abandonaré, Ulises. Debes seguir mis consejos al pié de la letra: Primero debes esconder todos los tesoros que el padre de Nausica
... (ver texto completo)