De golpe y porrazo: De improviso, precipitadamente, sin reflexión, de pronto.
Agitación del Océano

Un día todos los dioses de la India se reunieron en el monte Meru, el ombligo del mundo, para discutir cómo harían para obtener el amrita elixir de la inmortalidad, que se hallaba escondido en las profundidades del océano.

Ante la sugerencia de Visnú, deciden agitarlo y utilizan a Vasuki, la serpiente, como cuerda, y al monte Mnandara, situado sobre una tortuga, como paleta.

Los Deva, los dioses amables con la humanidad, tomaron a Vasuki por un extremo, y los Asura (o ... (ver texto completo)
Kalwin, el caballo blanco

Al final de esta era del mundo, cuando la humanidad se haya degenerado completamente, Visnú vendrá en su décima encarnación: sobre un caballo blanco y alzando una espanda de fuego, destruirá el mal y renovará el mundo.
El Buda, el histórico

El noveno avatar de Visnú fue un personaje histórico: Buda. El enseñó a la humanidad como liberarse del deseo, de las ilusiones de este mundo y de las infinitas encarnaciones. Las reencarnaciones previas de Buda se narran en los Cuentos de Jakata.
Krishna, el amante

Krishna es el octavo avatar de Vinsú, en su papel de amante. El amor de Krishna por Radha es un tema recurrente en la literatura y en el arte indio. No obstante, Krishna marchó a la guerra y es de su conversación filosófica con Arjuna (el conductor de su carro) que surgirá el texto sagrado del hinduísmo: El Bhagadvad Gita.
Rama, el gentil

Rama es el séptimo avatar de Vinsú. Nació con la misión de dar muerte al demonio Ravana. El rey Dashartha rogó por tener un hijo y Vinsú, dándole una taza de néctar divino para que fuera compartido por sus tres esposas hizo posible que naciera cuatro hijos:

Rama, que recibió la mitad de la escencia divina;

Bharata, que recibió un cuarto;

Lakshmana, que recibió un octavo y

Satrughna, que recibió el octavo restante.

En definitiva, los cuatro hermanos comparten la naturaleza divina de Visnú. ... (ver texto completo)
Parashu-Rama, el hachero

En su sexta encarnación, Visnú nació dentro de la casta de los Brahmanes, los sacerdotes.

En ese momento, la casta de los guerreros (Kshatriya) dominaba el mundo, pero los dioses pensaron que era mejor que los Brahamanes lo hicieran. Así fue como Parashu-Rama que también era guerrero, mató a Kartavirya, el rey de los 1000 brazos.
Vamana, el enano

Vamana, el quinto avatar, nació para dominar el poder de otro rey demonio: Bali.

Cuando le pidió a Bali que le otrogara sólo la tierra que pudiera atravesar de tres pasos, el rey se rió y le concedó el deseo. Vamana atravesó todo el mundo y Bali se quedo tan solo con el reino de Patala, bajo la tierra.
Narasimha, el hombre león

Había una vez un rey demonio llamado Hiranya-Kashipu que gobernaba el mundo. Era cruel, malvado e invulnerable a los hombres, animales o dioses, dentro o fuera de su casa, de día o de noche.

Un día, para hacer una broma, Hiranya-Kashipu golpeó un pilar de su palacio y preguntó si Visnú estaba allí. Para su sorpresa, Visnú salió rugiendo en forma de hombre-león, su cuarto avatar y destrozó al demonio al anochecer en la galería del palacio.
Varaha, el jabalí salvaje

En su tercera encarnación, como Varaha, Visnú salvó al mundo después de que fuese anegado por la inundación y de que el demonio Hiranyaksha se hubiese apoderado de él. Varaha mató al demonio y volvió a elevar la tierra con sus colmillos.
Kurma, la tortuga

Kurma, el segundo avatar, sotiene el monte Meru y ayuda a los dioses a recupear catorce tesoros del mar de leche.
Matsya, el pez

El primer avatar de Visnú es Matsya, el pez, forma que adopta para proteger del diluvio a Manu, el primer hombre.

Cuando Manu encontró al diminuto pez, dijo: "Cuídame y yo cuidaré de tí". Pero luego el pez se hizo muy grande y Manu lo arrojó al mar. Entonces el pez le advirtió que se iba a producir una inundación y le dijo que construyera un arca.

Al llega la inundación, al pez le creció un cuerno que Manu amarró al barco utilizando a Ananta, la serpiente del mundo como cabo ... (ver texto completo)
Los Avatares de Visnú

Los tres dioses más importantes de la India son:

1. Visnú: Protector y restaurador.

2. Brahma: Creador.

3. Shiva: Destructor.
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Visnú y Lakshmi

La devoción marital entre ambos está presente en cada una de las encarnaciones de Visnú. Lakshmi nació del océano al agitar el mar de manteca que le provee todos los días con una girnalda de flores frescas.

El Sagrado Ganges está a su servicio y dos elefantes duchan a Lakshmi cuando se baña.

Lakshmi también es llamada Shri (prosperidad), es pues, la diosa de la buena fortuna y también la del crecimiento y la procreación.
Fuego purificador

Mientras el fuego de Shiva será el que arrasará el mundo hacia el final de los días, el de Agni limpiará y purificará la suciedad y los pecados del mundo. Esa es la razón por la cual en el hinduísmo se practica la cremación de los muertos.

La capacidad purificadora del fuego de Agni, fue concebida por el sabio Bhrigu.

Bhrigu raptó a la esposa de otro hombre y el marido ofendido, le preguntó a Agni donde podría encontrarla ya que conocía todos los hogares. Agni se lo dijo, pero Bhrigu se enojó tanto que maldijo a Agni para que se comiera todo lo que a su paso encontrara, fuera esto puro o impuro. Agni dijo que al ser un dios, debía decir la verdad, por lo que entonces Bhrigu le dio poder para purificar todo lo que quemase.

Agni tiene dos cabezas, un cuerpo rojo de fuego y siete lenguas que con avidez chupan la manteca utilizada durante los sacrificios. ... (ver texto completo)