Entre 1904 y 1905 se desarrolló la guerra entre Japón y Rusia. Este conflicto demostró que las teorías de Vittorio Cuniberti, coronel del Genio Navale italiano, sobre la importancia del armamento pesado monocalibre eran exactas. En Tsushima, la batalla final de la guerra, las naves abrieron fuego a distancias pocos años antes imposibles siquiera de imaginar, y el armamento de mediano calibre demostró que no estaba a la altura de las circunstancias. Los cañones pesados de 305 mm demostraron todo su ... (ver texto completo)