hace ya unos años fuimos tres amigos a pescar el embalse del cubillas (franci, rabo y yo), en busca de los licios que muchos pescadores habiamos oido hablar de ellos pero pocos teniamos el previlegio de haber topado con ellos; nos pasamos toda la mañana dando torterazos en esas orillas y perdiendo señuelos sin ver ni un solo pez; cuando de pronto franci, loco de contento grito ¡un lucio,, un lucio ¡
y ahi estaba, habia enganchado un lucio de unos siete kilos, cuando lo tenia cerca de orilla, vi ... (ver texto completo)
y ahi estaba, habia enganchado un lucio de unos siete kilos, cuando lo tenia cerca de orilla, vi ... (ver texto completo)