Buenos días Melchinia, ¿no es así como te gusta que te llamen? Pues verás, ya sí te conozco; cuando Isabelita dejo quien podrían ser tus padres, cuando hable con mi hermana, le pregunté que si podrías ser tú, y me dijo que seguramente lo eras.
Por supuesto que conozco a tus padres; cuando tu madre estaba embarazada de tí, yo fui compañera de
aceituna de los dos; pregúntaselo a tu madre, creo que se acordará.
También quiero ser tu
amiga, y cuando me escribas, con mucho gusto te contestaré; y cuando
... (ver texto completo)