El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Uno de los secretos de una vida feliz está en darse constantemente pequeños gustos.
Que la alegría te acompañe. Extiende las manos y tómala cuando pase.
Si deseas felicidad de los demás, sé compasivo. Si deseas tu propia felicidad, sé compasivo.
El hombre se complace en enumerar sus pesares, pero no enumera sus alegrías.
No podemos estar enojados mucho tiempo con alguien que nos hace reír.
Quienes no saben llorar con todo el corazón, tampoco saben reír.
A ninguna mente bien organizada le falta sentido del humor.
A fin de cuentas, todo es un chiste.
La única manera de sembrar la felicidad es compartirla con alguien.
La capacidad de entusiasmo es signo de salud espiritual.
Sólo un idiota puede ser totalmente feliz.
Solamente tenemos la felicidad que hemos dado.
La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre.
El único fracaso es no saber cómo ser feliz.