Originariamente, el budismo no pretendió ser más que un método de vida, y su creador no se arrogó un origen sobrenatural ni exigió a sus discípulos culto alguno a su persona. Doscientos años después de la muerte del reformador, el budismo modificó su doctrina en este punto e impuso la veneración de Buda, con ritos formales y oraciones. Creía Buda que la vida es inseparable del dolor, pero mientras el brahmanismo aspiraba como meta de la felicidad a la desaparición de la vida personal mediante la ... (ver texto completo)