Intrépido hasta la locura es el Affenpinscher. Existen anécdotas, bien documentadas, donde uno de estos perros no cedió antes un potro enfurecido. Lo cual, tal vez, ni a un Gran Danés se le hubiese ocurrido hacer. Pero sus hazañas van aun más lejos, en Alaska, uno Affenpinscher por sí solo se le enfrentó a un oso pardo, de los grandes de verdad. Tanto fue el valor y persistencia del diminuto coloso que el oso tuvo que optar por retroceder y eventualmente irse. Aun un grupo de doberman, atacando en ... (ver texto completo)