A canas honradas, no hay puertas cerradas.
A quien madruga, Dios le ayuda.
A otro perro con ese hueso.
A palabras locas, orejas sordas.
A mal tiempo, buena cara
A tal señor, tal honor.
A gran seca, gran mojada.
A falta de pan, buenas son tortas
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
A boda, ni bautizado, no vayas sin ser llamado.
Ándome por aquí como Pedro por su casa.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Aceite de oliva, todo mal quita.
Algunas caídas son el medio para levantarse a situaciones más felices
No ser nada y no amar nada, es lo mismo