En la trama, aquel transatlántico al cual llamó: “Titan” y a cuyo capitán dio el nombre de "Smith", chocaría en su cuarto día de travesía contra una mole de hielo, hundiéndose. Ya publicada la novela, aquel mismo año, Robertson vendió los derechos por la irrisoria suma de 100 dólares.
El libro narraba la
historia del hundimiento de un enorme trasatlántico. La similitud con un hecho que conmocionó al mundo y hasta hoy tiene vigencia, es sorprendente. Se trata del desastre del Titanic, hecho ocurrido
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