Sus sueños de aventuras le llevan a alistarse en la expedición que en 1901 llevó adelante Robert Falcon Scott, en la denominada “Expedición Discovery” en honor al barco empleado para la misma y cuya misión era conquistar el polo sur. Formó parte del grupo que intentó llegar al objetivo, pero en la latitud 82º16’S, el punto más al sur alcanzado hasta esa fecha. Enfermo de escorbuto, es obligado a retornar a Inglaterra, aunque algunas fuentes citan otros motivos.
Ernest Shackleton nació en Irlanda el 15 de febrero de 1874 en una familia en la que era el mayor de diez hermanos. Tras una corta educación, ingresa en la marina mercante a la edad de 17 años, prestando servicios en un buque inglés, donde se destaca y es ascendido rápidamente. Ya a los 24 años de edad es nombrado capitán.
Uno de estos exploradores del Ártico y la Antártida cuyos éxitos son menos que los fracasos es Sir Ernest Shackleton, integrante de una serie de prestigiosos y arriesgados exploradores de la Antártida. Para él, el éxito fue siempre esquivo, en parte porque alguien logró el objetivo antes, en otras por mala suerte, y en más de una ocasión, debido a alguna mala decisión.
Sin embargo, se le considera uno de los principales exploradores de la Antártida, ya que muchos de los logros secundarios de sus misiones resultaron de gran importancia para el conocimiento de uno de los lugares más inhóspitos del planeta. ... (ver texto completo)
La historia recoge generalmente aquellos emprendimientos, hitos y acontecimientos en los cuales el éxito o la consecución de los objetivos planteados es el punto culminante. Sin embargo, en muchas ocasiones, a pesar de resultar un fracaso desde el punto de vista de los objetivos trazados, la historia registra como hechos importantes dada la osadía, determinación y coraje de los hombres involucrados, muy especialmente entre los exploradores del Ártico y la Antártida.
Si compra frutas antes de que estén maduras no quedará ninguna para cuando lo estén, si las compra maduras éstas se pudrirán antes de que se la coman.
Una criatura es poca cosa pero dos son demasiado. (Axioma de O'Foole)
Para que algo se limpie otra cosa debe ensuciarse.
Extensión:... Pero se puede ensuciar todo sin limpiar nada.
Un niño no derrama nada sobre un piso sucio.
Cuando alguien deja caer algo todo el mundo lo pateará en vez de recogerlo. (Ley de Dingle)
Siempre hay más ropa sucia que limpia.
El trabajo de la casa es el que menos se advierte salvo que no se haya hecho.
La bolsa donde están los huevos es la que se rompe. (Principio de Woodvide sobre la compra)
Un juguete irrompible es útil para romper otros juguetes. (Ley de Van Roy)
No puedes determinar con anticipación que cara de la rebanada de pan untarás con la mantequilla.
Las tortitas de arroz que te comas a la hora del almuerzo, no compensan las donas que devoraste en el desayuno. (Principio del desequilibrio dietario de Lisa)