El hombre se adentra en la multitud por ahogar el clamor de su propio silencio.

Rabindranath Tagore

El hombre se encontrará con su Dios si no cierra deliberadamente la puerta. Madame Guyón
El hombre se complace en enumerar sus pesares, pero no enumera sus alegrías. Fiodor Dostoievski
El hombre que se queja de su suerte debería preguntarse con quien querría cambiarla. Lubock
El hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído. Concepción Arenal
El hombre que hace que las cosas difíciles parezcan fáciles es el educador. Ralph Waldo Emerson
Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera.
El hombre propone, y Dios dispone. Ludovico Ariosto
Perdonen que no me levante. (Epitafio de Groucho)
El hombre no tiene el valor de mirar a la cara tres cosas: el sol, la muerte y a sí mismo. Vilaca
El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta. Charles Dickens
El hombre es un dios cuando sueña; un pordiosero cuando reflexiona. Friedrich Hölderin
No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!
Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo.
- ¿Me lavaría un par de calcetines? (...) Es mi forma de decirle que la amo, nada más.
- ¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? - Amo a mi marido. - A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.