A la socioeconomista que baticina que estos pueblos jamás llegarán a ser como la garriga, un icono en la economia, me gustaria decirle que es cierto que existen diferencias pero no hace falta ser despectivo. Además si reflexionas sobre la experiencia a la que mencionas sabrás que gustos hay tantos como colores y hay gente que sus valores y su concepto de bienestar son otros.