NOTA: caminaba por la cañada una mañana. Cuando para sorpresa mía, encontré a migue y a lanas introduciendo sendos dedos en el ano de un pobre gato que, a mi parecer, pasaba casualmente por allí.
Acercándome y preguntándole cual era el motivo de tan depravada acción, además de despertar en ellos un instinto sexual hacia mi persona, estoy seguro, respondieronme que aquel gato se habia cruzado en su
camino y era merecedor de tal violación.
Bien conocido por todo el
pueblo que en su camino se cruza
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