Mari Carmen Carmona Muñoz fue a visitar a su hermano Joaquín el pasado sábado a su domicilio en una pequeña
calle del
barrio del Cenicero de la localidad granadina de Diezma, bella y de apenas mil habitantes.
Joaquín, de 54 años de edad, padecía una enfermedad crónica y vivía solo. La hermana había sido avisada por la estanquera, ya que no había visto al hermano, que puntual, todas las mañanas le compraba tabaco.
Cuando Mari Carmen accedió al número dos de la calle Cantón de Diezma se encontró
... (ver texto completo)