La compasión por los animales está estrechamente ligada a la bondad de carácter, y quien es cruel con los animales no puede ser un buen ser humano.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Martes!
Buenas noches Antonia que descanses.. Un abrazo.
Buenas noches Sensi, hasta mañana, que descanses!
Buenas noches Antonia que descanses.. Un abrazo.
La casa y la anciana

Regresaba y, al llegar a Granada, se fue andando hacia el barrio. Quería recorrer las calles para, según se fuera acercando, ir saboreando la emoción del encuentro. Y, cuando llegó al centro de la ciudad, por el lado de Sierra Nevada, subió a la colina de la Alhambra. Porque también quería, antes de pisar las calles del Albaicín, descubrirlo y saborearlo desde la distancia. Tal como mil veces o más, había visto en su sueño.
Rodeó la muralla en la colina de la Alhambra y ... (ver texto completo)
La sangre nos hace parientes pero la lealtad nos convierte en familia.
Deberías pelear para vivir la vida, para sufrirla y también para gozarla. La vida puede ser maravillosa si no le tienes miedo.
Llega ese momento en la vida que tienes que elegir entre pasar pagina o cerrar el libro.
Buenas noches Antonia, aquí dejó de llover pero nos llegó la bajada de temperaturas.. Que duermas bien.. Besitos.
Buenas noches Sensi, aqui ya paro de llover emos tenido una mañana con sol, pero esta noche quizas vuelva la lluvia, que descanses besillos!
Buenos días Antonia ¡feliz domingo!... besillos.
Mientras mantengas la vista en tus metas no habrá obstáculos que te detengan.
Siembra en los niños ideas buenas aunque no las entiendan... Los años se encargarán de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas florecer en su corazón
Sólo si nos detenemos a pensar en las pequeñas cosas llegaremos a comprender las grandes.
Si quieres llegar primero, corre solo; Si quieres llegar lejos, camina acompañado..
El panadero de la Poya Gorda

Cuentan los ancianos del lugar que en la calle Elvira, cerca de la Alcaicería, había un horno común y se encargaba del mismo un tal Pepe, un mozo joven, corpulento, fornido y de buena presencia, con pies que pisaban un gato y no le se veía ni el rabo, con mejillas sonrosadas, y de carácter jovial.
En aquel tiempo las familias amasaban la harina y hacían su pan en casa y después lo llevaban las mujeres, para cocer al horno común del barrio. A cambio, el hornero percibía ... (ver texto completo)