Hace algún tiempo que vivo fuera de Alomartes, pero voy en vacaciones y la verdad me da pena y mucha que siempre esté igual, es un pueblo que no cambia, no hay casi de nada, las principales calles siempre con remiendos, no existe papeleras, no hay una biblioteca para poder ir a leer la prensa diaria, ni tampocos los niños se le pueden incitar a buscar un libro para que lean en verano. Creo que hay muy pocos proyectos para que se conozca el pueblo, no se sabe donde está, qué Sierra hay en él, sí el ... (ver texto completo)