En los siglos XVII y XVIII se desarrolló una forma de gobierno muy interesante, era el "despotismo ilustrado". Los nobles, "cultos y educados", gobernaban sin contar con el pueblo, algunos proclamaban muy ufanos: "Todo para el pueblo, pero sin el pueblo". La verdad era que del pueblo sólo se acordaban para sacarle todo el dinero que tenía a base de impuestos en forma de dinero, rentas, productos de la tierra, ganado, incluso con servidumbre. Conducían a sus hijos a guerras infames donde sólo se pretendía ... (ver texto completo)