Que pronto se olvida cuando el que ganaba era Arellano y se asomaba toda su trupe por el balcón del ayuntamiento y gritaba y agitaba las manos. En fin, yo he estado en la celebración el día de las elecciones y en la toma de posesión del nuevo alcalde, Don Antonio Cobo, y no se ha insultado a nadie. De todas formas no hay mayor insulto que durante treinta años ver como se consume un pueblo, y mas si ese pueblo es el que te ha visto nacer, sin que se haga nada para remediarlo. Ya que manifiestas que ... (ver texto completo)