No te quejes por falta de dinero, porque abunda en muchísimas partes a
través del trabajo. No te amargues con tus fracasos ni se los cargues a
otros. Acéptalos, ahora o siempre seguirás justificándote como un niño.
través del trabajo. No te amargues con tus fracasos ni se los cargues a
otros. Acéptalos, ahora o siempre seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para "claudicar". Empieza ahora mismo. Deja ya de engañarte. Eres la causa de ti mismo, de tu tristeza, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso o de tus éxitos, alegrías y paz.