Antonia que pases una buena noche. hasta mañana. un abrazo.
Había una vez un rey que lo tenía todo: poder, lujos, respeto, sirvientes. Pero no era feliz. Siempre sentía que algo le faltaba. Como si le debieran una parte de la vida.
Un día, vio a uno de sus sirvientes barriendo los pasillos del palacio. Era un hombre sencillo, con ropa gastada, pero una sonrisa que iluminaba todo. Cantaba mientras trabajaba. Se notaba que era feliz de verdad.
El rey, intrigado, le preguntó a su consejero:
— ¿Cómo puede ese hombre ser feliz teniendo tan poco?
El sabio respondió ... (ver texto completo)
Si sientes dolor, estás vivo, si sientes el dolor de los demás, eres un ser humano.
El amor y la risa son las únicas cosas que no se pueden comprar ni vender, solo se comparten y, cuando se comparten, se multiplican.
A veces no necesitamos una nueva vida, si no una nueva forma de contarla.
Lo mejor de la vida se pasa diciendo "es demasiado pronto", y después es "demasiado tarde"
Buenas noches Antonia. que tengas un buen descanso.. besillos.
Andrómeda

En la antigua mitología griega, Andrómeda era una princesa etíope de extraordinaria belleza, hija del rey Cefeo y la reina Casiopea. La historia de Andrómeda no solo es una de valentía y destino, sino también una de redención y eternidad en los cielos.
Todo comenzó cuando Casiopea, en un acto de vanidad, declaró que su hija era más hermosa que las Nereidas, las ninfas del mar. Ofendidas, estas se quejaron ante Poseidón, dios de los océanos. Como castigo, el dios envió a un monstruo ... (ver texto completo)
Quien no aprende a valorar a las personas, un día mirará a su alrededor y estará solo.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Dos amigos no se quieren de la misma manera: hay uno que besa, y otro no hace más que tender la mejilla.
Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud.
Buenas noches Antonia. que descanses bien. un abrazo.
Bendecida noche Sensi, feliz descanso, hasta mañana un abrazo.
Buenas noches Antonia. que descanses bien. un abrazo.
Era un mediodía caluroso y seco. Dos cuervos caminaban por un campo desierto, con las alas algo caídas y el pico entreabierto. El sol caía con fuerza sobre ellos, y el calor empezaba a hacer mella en su ánimo.
—No puedo más… —dijo el primer cuervo, jadeando mientras avanzaba—. Te juro que me estoy deshidratando. Si no bebo algo pronto…
— ¡Mira allá! —interrumpió el segundo cuervo con entusiasmo—. ¡Una jarra! Tal vez tenga agua.
Con las pocas fuerzas que les quedaban, batieron las alas y volaron ... (ver texto completo)