Herrero

El herrero era aquella persona que mediante su forja, yunque y martillos elaboraba objetos de metal, comúnmente acero e hierro, de necesidad para toda la sociedad. Entre esos objetos se encontraban no sólo herramientas, campanas, armas y artículos de cocina, si no que en muchas ocasiones también realizaban artículos decorativos muebles e incluso esculturas.

Con la llegada de la revolución industrial, el herrero pasó de estar en todos los pueblos a estar únicamente en determinadas poblaciones, ... (ver texto completo)
Recadero

Los recaderos eran los que antiguamente estaban al cargo de llevar mercancías de un lugar a otro, ya fuera mediante carros tirado por burros, en bicicleta o simplemente a pie. Había grandes negocios que disponían de un recadero exclusivo. Otros negocios más pequeños tenían un recadero en común, o recurrían a recaderos que sin estar asociados a ningún negocio en particular, se movían siempre entre las mismas poblaciones.

La llegada del teléfono, la popularización de correos y compañías ... (ver texto completo)
Afilador

El afilador era aquel que deambulaba entre ciudades y pueblos con su bicicleta o motocicleta para afilar instrumentos con filo, tal como cuchillos o tijeras. También eran los encargados de arreglar paraguas y de afilar lapiceros. A mediados del siglo XX, los afiladores se empezaron a asentar en locales de grandes ciudades, siendo cada vez menos los que viajaban de pueblo en pueblo.

Con la llegada del sistema capitalista basado en el consumo a España, el oficio se fue perdiendo en beneficio ... (ver texto completo)
Sereno

El sereno fue uno de los oficios más emblemáticos de los barrios de España y Latinoamérica, aunque no en todos los lugares tenía las mismas responsabilidades. En España fue el encargado durante décadas de encender las farolas con la caída de la noche, y vigilar las calles mientras la noche durase. Así mismo, también tenía en su poder las llaves de todos los portales para quien la necesitara durante la noche. En otros países como Perú, Chile o México, el sereno fue aquel encargado de la ... (ver texto completo)
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
La tierra no produce para los ignorantes sino malezas y abrojos.
La ignorancia siempre está dispuesta a admirarse.
Nada hay más terrible que una ignorancia activa.
No sabemos ni un cienmillonésimo de nada.
La ignorancia es la madre de todos los crímenes.
Nada perturba tanto la vida humana como la ignorancia del bien y el mal.
La ignorancia está menos lejos de la verdad que el prejuicio.
La ignorancia y el error son manantiales de mal humor.
La ignorancia es madre del miedo.
Por nuestra ignorancia no sabemos las cosas necesarias; por el error las sabemos mal.