Las abducciones suelen producirse por la
noche. En muchas ocasiones el secuestrado va conduciendo tranquilamente su
coche por alguna
carretera comarcal cuando de repente este parece detenerse, toda comunicación parece imposible puesto que aparatos de radio y telefonía se apagan y no reciben
señal alguna. Tras ver una luz potentísima, el abducido ve cómo se acercan al automóvil unos seres pequeños y macrocéfalos que, tras anular su voluntad, lo llevan a bordo de una nave. Por norma general las descripciones
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