Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
* Bestia es, y no persona, quien de lo ganado no goza.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Bestia alegre, echada pace.
Beso, queso y vino espeso.
Beso de mudo, no le de Dios a ninguno.
rosa estoi biendo tus fotos y tienes marabillas y todas huelen a nuestra tierra
como me gustava pasear por la plaza se las palomas tanbien yamada otnesimo redondo
baya cosa chula
El objetivo final de las abducciones de seres humanos es un misterio ni la hipnosisposterior más profunda puede desvelarlo. Cuando se llega en la regresión hipnótica a este punto, el corazón del abducido se acelera, llegando a alcanzar hasta 120 pulsaciones y obligando a suspender la experiencia para no poner en peligro su vida.
El abducido una vez dentro de la nave, es despojado de sus ropas y se le somete a un reconocimiento médico en una cámara contigua, de aspecto clínico, con paredes blancas y una «mesa de operaciones», semejantes a las de los quirófanos, en el centro del habitáculo. El reconocimiento es llevado a cabo por los propios humanoides, aunque no son pocos los casos en que las tareas clínicas son llevadas a término por entidades que parecen estar en un plan de dependencia de otras, generalmente más altas y ... (ver texto completo)
Las abducciones suelen producirse por la noche. En muchas ocasiones el secuestrado va conduciendo tranquilamente su coche por alguna carretera comarcal cuando de repente este parece detenerse, toda comunicación parece imposible puesto que aparatos de radio y telefonía se apagan y no reciben señal alguna. Tras ver una luz potentísima, el abducido ve cómo se acercan al automóvil unos seres pequeños y macrocéfalos que, tras anular su voluntad, lo llevan a bordo de una nave. Por norma general las descripciones ... (ver texto completo)
Una de las constantes marcadas dentro del fenómeno de las abducciones es el hecho de que las personas que viven uno de estos episodios sólo los recuerdan fragmentariamente, como si los secuestradores presuntamente extraterrestres les hubieran borrado la memoria consciente del hecho, o como si –más razonable aún– el propio cerebro del testigo ante el trauma que supone una experiencia de este tipo, hubiera decidido «olvidar» esos angustiosos momentos y alejarlos –a modo de mecanismo de protección– de la consciencia del abducido.
La comunicación con los seres extraterrestres, suele ser en la mayoría de los casos telepático, según relatan posteriormente las personas que han tenido el contacto. ... (ver texto completo)